Tras largos años de bonanza futbolística el RCD Espanyol se acerca de nuevo al precipicio de la Segunda División. A las cinco de la tarde del 7 de mayo de 1978 el once blanquiazul salta al césped del Estadio Helmántico. Busca desesperadamente un punto salvador que le aleje del temido descenso. Será una tarde dura. Muy dura. Difícil de olvidar.
La noche del 18-6-77 en el Benito Villamarín dos goles del bético Biosca impiden al RCD Espanyol disputar la final de Copa frente al Athletic Club en el Vicente Calderón. Tremenda decepción para una afición que ve esfumarse, muy a última hora, la posibilidad de asaltar un título. Pero es algo más. Significa el principio del fin de una época. La guiada por José Emilio Santamaría.
Adiós, Don José Emilio
Vulnerable en defensa, sin un portero de garantías y con un Caszely desaparecido en ataque, la campaña 1977-78 se inicia con tres derrotas en las cuatro primeras jornadas de Liga. El único triunfo se logra en Sarriá ante el Athletic Club (2-1) gracias a un discutible penalty transformado por Marañón en el último minuto. El navarro sigue siendo el único al que no se le ha olvidado hacer bien su faena.
2-10-77 RCD ESPANYOL - REAL SPORTING GIJÓN (2-1)Ortiz Aquino (izquierda), Verdugo (número 3) y Osorio (derecha) acorralan a un jugador asturiano en un intento de robarle el esférico.
Con el equipo instalado en la zona de los sustos la directiva, que no confía ni en "Gato" Fernández ni Echevarría, intenta poner remedio a la inseguridad bajo palos contratando a Urruticochea, un portero con mayúsculas al que Arconada tiene relegado a la suplencia en la Real Sociedad. Su fichaje es todo un acierto. Carismático donde los haya, no serán pocos los partidos que el donostiarra salve con sus acertadas intervenciones.
Pero no todos los problemas del equipo anidan bajo palos. Sus males son mucho más profundos. Jugadores acomodados y fuera de forma. Indisciplina en el vestuario. Quizá un técnico demasiado visto. Lo único cierto es que el RCD Espanyol ha perdido aquel glamour que le hacía temible en Sarriá donde, a pesar de las victorias, cada partido es ahora un plato de difícil digestión.

20-11-77 RCD ESPANYOL - FC BARCELONA (1-1) Bajo la atenta mirada del colegiado aragonés Pes Pérez, Ferrer (número 5), Ortiz Aquino y Urruticoechea, intentan evitar el remate de Johan Cruyff.
El vaso de la paciencia se va llenando poco a poco. La gota que lo rebosa llega el 18-12-77. En la jornada 14ª, tras seis salidas consecutivas sin puntuar y con tres negativos a cuestas, el RCD Espanyol visita al Real Racing Club. Penúltimos y con solo 8 goles a favor, los santanderinos son el conjunto menos realizador del campeonato. Buena ocasión para romper la racha.
Pero lejos de variar el rumbo, los blanquiazules se hunden más en el fango. Marcos Alonso y Quique Setién, dos jóvenes que pronto darán mucho que hablar, les pintan la cara (4-0) tras un partido deplorable de los pupilos de José Emilio Santamaría, que salen de Santander a un solo punto del farolillo rojo de la Liga.
No es una derrota más. En el viejo Sardinero el técnico uruguayo se ha sentado por última vez en el banquillo blanquiazul. Tras el partido presenta su dimisión irrevocable a los directivos que se han desplazado con el equipo. Al día siguiente y tras una maratoniana reunión de la Junta, tan solo 6 de los 19 directivos asistentes apoyan su continuidad.
Es el punto y final a seis temporadas y media de paz deportiva. La más larga en la historia del club. Todavía a día de hoy, y con 218 partidos a sus espaldas, Santamaría puede presumir de ser el técnico que mayor número de partidos de Liga ha dirigido al RCD Espanyol.
El regreso de Heriberto Herrera
Flota en el ambiente la sensación de que la plantilla no ha movido un dedo para evitar la caída del uruguayo. Al margen de aceptar la dimisión del técnico, Meler y su Junta sancionan duramente a Fernández Amado, Echevarría y Ortíz Aquino. El presidente, convencido de que el equipo necesita mano dura, contrata inmediatamente a Heriberto Herrera.
Avalado por su exitoso periplo en Italia y tras entrenar a UD Las Palmas y Valencia CF en su reciente regreso a España, el "Sargento de Hierro" retorna al RCD Espanyol quince años después de devolverlo a la 1ª División. Ahora su misión es bien distinta. Evitar la caída al pozo. Malos tiempos para vagos y acomodados. Van a sudar. Adiós al fútbol arte. Cuelguen el smoking.
El calendario quiere que su debut sea el día de Año Nuevo de 1978. En partido matinal, como a la vieja usanza, visita Sarriá el Hércules CF con un perico de pro al mando: Benito Joanet. No hay grandes revoluciones. Tan solo la ausencia del proscrito Ortiz Aquino. La actitud del equipo no se parece en nada a la de los últimos encuentros. Corren como gamos.
Heriberto Herrera impartiendo consignas en el banquillo de Sarriá.Al fondo, ocupando asiento, su compatriota Juvencio Osorio.
El partido, más bien gris, es un anuncio de lo que se avecina. Sin embargo, deja una perla inolvidable para los aficionados. Poco antes de la media hora, una apertura de Solsona pone en ventaja a Fernández Amado para que progrese por la banda izquierda. Marañón que se ha desplazado a la posición de ariete espera el envío del gallego. Cuando llega, el de Olite se encuentra de espaldas a la meta cerca del punto de penalty. Da igual. En el aire y sobre la marcha, agarra una media chilena que bate sin remisión a Deusto y abre el camino de la victoria (2-1). UN GOLAZO con mayúsculas. De una plasticidad única. Realmente inolvidable.
Vuelta de Heriberto Herrera al banquillo de Sarriá. 1-1-78 RCD ESPANYOL - HÉRCULES CF (2-1) Marañón (número 11) conecta una espectacular chilena que valdrá el momentáneo 1-0. QUE GRAN GOL ¡¡¡¡
A pesar del cambio de actitud, Heriberto no logra variar la dinámica del equipo que sigue tan sólido en Sarriá como inoperante a domicilio. Las dos primeras salidas vuelven a saldarse con contundentes derrotas en Las Palmas (4-2) y Bilbao (4-0). Habrá que esperar al 5-3-78 para cazar el primer positivo. Es en Vallecas en uno de los típicos partidos matinales en feudo rayista y gracias a un tiro lejano de Solsona (1-1) que neutraliza la temprana ventaja madrileña. Tras la friolera de once desplazamientos consecutivos regresando de vacío, los blanquiazules puntúan, por fin, en campo contrario.
Otro puntito en Atocha y una convincente victoria en Sarriá ante el Real Betis (2-0) aclaran el panorama antes de la visita al Nou Camp. Buen escenario para medir el pulso del equipo cara al sprint final. Espera un FC Barcelona que pugna por la Liga a 3 puntos del Real Madrid en la jornada que precede a su visita al Santiago Bernabeu.
Tras noventa minutos de lucha encarnizada cae otro positivo en el zurrón blanquiazul. Aferrado al tempranero gol de Marañón, Heriberto plantea un "catenaccio" puro y duro con el equipo colgado del larguero y Molinos desquiciando a Cruyff. La suerte, los postes y un Urruticoechea estelar consiguen que el empate (1-1) se mantenga hasta el final.
La buena racha a domicilio continúa en el Estadio Domecq de Jerez de la Frontera, exilio del Cádiz CF que tiene clausurado el Ramón de Carranza y que, casi desahuciado, agota sus últimas posibilidades de salvación. Los blanquiazules, no sin dificultades, vencen (2-4) y se resarcen rápidamente de la derrota endosada por el Atlético de Madrid en jornada intersemanal. Tras mucho trabajo, la salvación se toca con los dedos.
Dos "Match Ball" desperdiciados
A solo cuatro jornadas del final de Liga el Real Racing Club visita Sarriá. Antepenúltimo y con cinco puntos menos que el RCD Espanyol, los cántabros ocupan la primera plaza de descenso directo. Una victoria sobre los hombres de Nando Yosu ampliaría la ventaja a siete puntos dando la salvación matemática a los blanquiazules. "Match Ball", pues, para los hombres de Heriberto que pueden finiquitar, mucho antes de lo esperado, una temporada llena de complicaciones.
Pero cuando todo parecía al alcance de la mano los españolistas juegan un partido nefasto. Como atenazados ante la cercanía del objetivo, olvidan la firmeza mostrada en Sarriá y ceden una nueva derrota (0-1). Cinco minutos antes del descanso el paraguayo Orlando Giménez mete un cabezazo letal a la cruceta derecha de la portería del Gol Sur. Imposible para Urruticoechea.
Por si fuera poco, el partido deja secuelas. Solsona, reemplazado en el transcurso del match, no se volverá a vestir de corto en lo que resta de temporada. Problemas en su gemelo derecho. En otro orden de cosas, Heriberto decide que Fernández Amado, Caszely y Jeremias entrenen al margen. Según el técnico, su nivel físico no es el mismo que el resto de la plantilla. Teoría creíble si no fuera por que las relaciones del paraguayo con algunos miembros de la plantilla no son nada buenas. Por mucho que se esfuerce en justificarlo los tres están apartados del equipo.
30-4-78 RCD ESPANYOL - UD LAS PALMAS (0-1) Gol Sur de Sarriá. Con empate a cero en el marcador, el meta canario Carnevali, repele con su píe derecho un disparo a bocajarro de Manolín Cuesta.
Sin embargo, y tras un sufrido empate en Alicante (1-1) ante el Hércules CF en otro partido a cara de perro, la visita de la UD Las Palmas ofrece otra nueva posibilidad de salvación directa. Una victoria ante los amarillos es el adiós definitivo a los problemas. Incluso un empate puede ser suficiente. Segundo "Match Ball" en la penúltima jornada. Los canarios nada se juegan. Bien clasificados y con un conjunto lleno de estrellas (Brindisi, Morete, Felipe, Carnevali...) su máximo reto fue la final copera perdida recientemente ante el FC Barcelona. La UEFA les queda lejos.
Tras un buen inicio de partido con dos grandes ocasiones en las botas de Cuesta y Flores se alcanza el descanso con el empate inicial. Pero tras el intermedio los de Heriberto salen mirando el retrovisor. Como atontados por las noticias que vienen de Valencia anunciando la clara derrota del Real Betis (4-1) y que dan al empate valor seguro de salvación, se duermen en los laureles. En el minuto 71' suena el despertador. Félix aprovecha un desajuste para clavar el (0-1) y deja helado Sarriá. Todo serán prisas.
Los veinte minutos que restan son una carrera frenética en pos del empate salvador. Pero por más córners y líos que se producen frente a Carnevali, no hay manera de alcanzar el gol de la tranquilidad. Cuando Acebal Pezón señala el fin del match los jugadores abandonan el campo cabizbajos. Tras fallar dos veces en Sarriá se lo jugarán todo en campo contrario.
Será en el estadio Helmántico frente a la UD Salamanca. Un campo maldito en el que el RCD Espanyol siempre salió derrotado. Sigue bastando un solo punto ante un conjunto que nada se juega. Los de Heriberto todavía dependen de si mismos. La Liga les ofrece una última oportunidad.
Las claves de la salvación
Antes de disputarse la última jornada de Liga la situación en la cola de la tabla es la siguiente:
Cinco equipos se disputan la tercera plaza de descenso: RCD Espanyol, Burgos CF, Real Betis Balompié, Real Racing Club y Hércules CF. Cuatro son los partidos con algo en juego:
De las 81 combinaciones posibles tan solo 2 condenan al RCD Espanyol. De todas maneras, todos son conscientes que en el Rico Pérez de Alicante, Hércules CF y Burgos CF mantendrán el empate que salva a ambos, con lo que el número de posibilidades se reduce a 27. De ellas, tan solo UNA condena al RCD Espanyol.
Esa terrible combinación es la que conjuga la necesaria derrota blanquiazul en el Helmántico con el triunfo del Real Betis y el empate del Real Racing Club. En esas circunstancias se alcanzaría un cuadrúple empate a 30 puntos que condenaría a los de Sarriá.
Ante el decisivo envite el panorama no es muy halagüeño para las huestes de Heriberto. El paraguayo no podrá contar con Jeremías y Caszely (apartados del equipo), Solsona y Osorio (lesionados) y Verdugo (sancionado por acumulación de tarjetas). Si será crítica la situación que el técnico firma una paz forzada con Fernández Amado para poder llegar al decisivo match con una mínima nómina de centrocampistas. Vivir para ver.
7 de mayo de 1.978 - Estadio Helmántico
Con un sol de justicia, saltan al campo Urruticoechea; Lanchas, Padilla, Huertas, Longhi; Molinos, José Manuel, Fernández Amado; Cuesta, Abad y Marañón. Son los once elegidos para huir de la quema. Para salvar el pellejo en una campaña para olvidar.
Apenas rueda el balón pronto se comprueba que el partido de Alicante es un auténtico pacto de no agresión. Hércules CF y Burgos CF se salvarán cogiditos de la mano. Lo esperado. Ni un disparo ni una mala patada. Pases y pelotazos sin sentido esperando el minuto 90'.
El lío está en otros campos. Y pronto se activa la rueda de la fortuna. La radio anuncia gol en Santander. Los locales, a los que la victoria les asegura la permanencia pero que a diferencia del RCD Espanyol puede no bastarles el empate, se adelantan rápidamente en el marcador con un tanto del ex azulgrana Juan Carlos. Solo se han jugado 7' minutos de partido.
Mientras, en el Helmántico los blanquiazules empiezan a transmitir malas sensaciones. No van a por la victoria y especulan claramente con el empate. Juegan con fuego. Y a los 23' se acaban quemando cuando un gol de otro ex azulgrana, el tinerfeño Juanito, les deja expuestos a cualquier eventualidad.

FRANCISCO JAVIER GONZÁLEZ URRUTICOECHEA
En el Benito Villamarín los béticos acosan el marco de Arconada. Sin embargo la Real Sociedad aguanta el empate inicial hasta el descanso. Si no logra vencer, el célebre "Euro Betis", capaz entre otras machadas de apear al AC Milan de la Recopa, será quien descienda.
Llegado el intermedio los resultados son: Hércules CF - Burgos CF (0-0), UD Salamanca - RCD Espanyol (1-0), Real Racing Club - Real Sporting Gijón (1-0) y Real Betis - Real Sociedad (0-0).
En los vestuarios del Helmántico, los blanquiazules se conjuran para dar vuelta a una situación preocupante. Heriberto mueve el banco y da entrada a Flores por Cuesta en un intento de batir a D'Alessandro que hasta el momento ha sido un espectador más.
Pero es en vano. No surge efecto. El problema está en la elaboración. Las ausencias de Solsona y Osorio lastran la creatividad del equipo. A medida que pasan los minutos está más cerca el segundo gol salmantino que el empate salvador. Faltando veinte minutos para la conclusión y en un último intento por reconducir un barco a la deriva, Heriberto agota el cupo de cambios y se juega la carta del canterano Ángel por Longhi. Pocas veces en una alineación del paraguayo coinciden cuatro delanteros: Abad, Flores, Marañón y Ángel. No queda otra opción.
Pero casi a renglón seguido, la radio anuncia gol en Sevilla. Otra vuelta de tuerca a la angustia. López acaba con la resistencia de Arconada y los suyos. Cuando la noticia llega al Helmántico los gritos de "Betis, Betis ...." y "A Segunda, a segunda ...." inundan las gradas. Si el conjunto españolista ya tenía dificultades, ahora se transforma en un manojo de nervios incapaz de dar dos pases seguidos. Se hartan de bombear balones al área salmantina. No es el mejor camino. Pero ni la cabeza ni las piernas alcanzan para mucho más.
Está claro que la salvación no se conseguirá en el propio Helmántico. El salvavidas, si existe, vendrá de fuera. La clave está en el viejo Sardinero. Allí los locales, que juegan con 10 jugadores por expulsión de su goleador Juan Carlos, resisten como pueden las acometidas del Real Sporting Un empate de los asturianos condenaría al RCD Espanyol sin remisión. ¿Se puede sufrir más?
La angustia final
Pues si. El partido en el Helmántico finaliza con victoria charra (1-0) pero con unos tres minutos de antelación respecto a los otros campos. En medio de los gritos de "A Segunda a Segunda ..." algunos jugadores españolistas abandonan precipitadamente el terreno de juego convencidos del descenso. Es tanto el desespero que ni esperan a confirmar la fatal noticia. Entre los más afectados se encuentran Huertas y Urruticoechea que ya dentro del túnel de acceso a vestuarios se desploman en el suelo llorando sin consuelo y presos de un ataque de nervios. Durante unos eternos minutos la confusión es total.
El resto de jugadores espera aún en el campo. Algunos deambulan sin querer saber. Otros, tumbados boca abajo sobre el césped sin poder levantarse. La mayoría, agrupados en torno a un transistor intentando aclarar su destino. Con los ojos cerrados y las manos entrelazadas escuchan el desenlace del partido de Santander donde se ventila la salvación.
Son minutos que parecen siglos. Instantes inacabables hasta que Pes Pérez indica por fin la conclusión del partido. La victoria cántabra salva al RCD Espanyol y condena al Real Betis a la 2ª División. Los verdiblancos, que apenas un año antes apeaban de la final copera a los blanquiazules y que cuentan con jugadores de la talla de Esnaola, Benítez, Alabanda, Cardeñosa, Gerry Murhen, y Gordillo, entre otros, pasan de Europa al infierno.
Saltos de alegría y liberación entre los jugadores blanquiazules que se abrazan enloquecidos. Cuando entran en el túnel encuentran a Huertas y Urruticoechea sumidos en la desesperación. No será fácil tranquilizarlos. Demasiada tensión, demasiadas lágrimas en los ojos. Demasiadas cosas mal hechas durante toda la temporada.
Salvados por la campana en el Helmántico. Fin a una época de vino y rosas. Se acercan tiempos grises para el RCD Espanyol.
Oriol Pagés (socio del RCD Espanyol)