El nombre de Alejandro "Conejo" Scopelli va asociado casi de manera inmediata a la célebre imagen de los jugadores blanquiazules inhalando oxígeno. Recuerdos imborrables de aquella temporada 1952-53 en la que peleamos seriamente por el título de Liga.
Pero su relación con el RCD Espanyol va más allá. Si buscamos en los libros "oficiales" que versan sobre la historia del club, también descubriremos que en la campaña 1963-64 ejerció de secretario técnico cuando el equipo retornaba del infierno de 2ª División. Fue una corta etapa que apenas llegó a Navidad.
Sin embargo, eso no es todo. Hay algo más .............
Entre ambas etapas el "Conejo" se dio una vuelta por Sarriá. Fue en los albores de 1961 y constituye un episodio curioso de nuestra historia. Lleno de matices bien significativos de la idiosincrasia de nuestro club. Digno de ser contado. Aunque solo sea por que nuestras historias "oficiales" ...... ni lo mencionan.
Después de Zamora .....
Tras la final de Copa de 1957 ante del FC Barcelona, Ricardo Zamora decide dejar el cargo de entrenador tras dos temporadas consecutivas al frente del primer equipo. La cúpula directiva lo sitúa al frente de la estructura deportiva como director técnico. Su opinión será determinante a la hora de elegir el inquilino del banquillo de Sarriá.
Berkessy (1957-58), Marcel Domingo (1958-59) y Antonio Barrios (1959-60) dirigen al cuadro blanquiazul durante tres campañas. Ninguno de ellos lo sitúa mucho más allá de la mitad de la tabla. Los periplos coperos también son efímeros.
La llegada de Ernesto Pons
La inesperada eliminación frente al Orense pone fin a la trayectoria de Barrios. En el banquillo orensano se sienta el catalán Ernesto Pons. Curiosamente será el elegido para entrenar al RCD Espanyol en la temporada 1960-61.
Destacado atleta (llegó a ser record de España de salto de altura tras la guerra civil), Pons ya había trabajado como preparador físico del RCD Espanyol en la campaña 1948-49 con Pepe Espada como técnico. Luego obtendría el título nacional de entrenador pero no ejercería hasta mucho tiempo después ya que sería el encargado de "poner en forma" al Real Club Celta durante más de cinco años.
En tierras viguesas Pons hace sus primeros pinitos como técnico al frente del Turista (filial celeste) y aunque luego también dirige al Deportivo de la Coruña (1958-59) y al Orense (1959-60), ambos en la 2ª División, su verdadero bautismo de fuego como entrenador le llega en Sarriá. Es su puesta de largo en la 1ª División.
No se puede decir que los inicios fueran malos. El arranque depara una gran victoria ante el Valencia CF (3-0) en una gran noche de Camps que logra un hat-trick. El equipo mantiene la cara en Sarriá - incluso con sonados triunfos como el logrado ante el Zaragoza (5-0) - pero su balance a domicilio es pobrísimo. En siete partidos disputados durante la primera vuelta tan solo anota 3 goles y encaja 17. El pírrico botín se reduce a un único empate (1-1) en el Metropolitano. Los números hablan por si solos.
Traspasado Vicente al Real Madrid, ni Visa ni Joanet parecen garantía suficiente en el arco. Las continuas lesiones de "Indio" y Coll hacen que el bagaje goleador dependa de Camps. En el centro del campo destaca la calidad del carioca Recamán, pero Pons no es precisamente un enamorado de su estilo de juego. Nulo a domicilio, cualquier tropiezo en Sarriá puede traer graves consecuencias. Y este llega frente al Athletic Club el día de Año de Nuevo de 1961 (0-1). En medio del diluvio universal un gol de Areta III coloca al RCD Espanyol con 4 negativos y muy cerca de la cola. Los días de Ernesto Pons parecen contados.
Ernesto Pons (en el centro de la imagen), dirigiendo uno de los primeros entrenamientos de la temporada 1960-61
La visita a Mestalla, siete días después, dicta sentencia. Es el inicio de la segunda vuelta y los "che", con pasmosa facilidad, devuelven el 3-0 que se llevaron de Sarriá en la jornada inaugural. El RCD Espanyol junto a Valladolid, Granada y Elche, todos con 12 puntos, viaja en el furgón de cola de la Liga. El cese de Pons se consuma tras la derrota.
Desde que en Abril de 1955 Pepe Espada sustituyera a Odilio Bravo en un intento de evitar la liguilla promocional, no se producía un relevo en el banquillo antes de finalizar la temporada. La situación es clara: O Ricardo Zamora vuelve al banco o se contrata un nuevo entrenador.
Mientras tanto .....
Es pleno verano al otro lado del charco. El campeonato argentino se halla en período vacacional tras concluir el torneo a finales de noviembre de 1960. Independiente de Avellaneda salió campeón y de nuevo fue un curso decepcionante para Estudiantes de la Plata que incluso empeoró la clasificación del ejercicio anterior.
Por ello, los "pincharratas" deciden dar un golpe de timón en su estructura técnica y contratan a Scopelli con la intención de reestructurar el equipo cara al próximo campeonato que comienza a mediados de abril de 1961. El platense acaba de completar una brillante campaña al frente del modesto Palestino al que ha logrado clasificar en quinto lugar de la Liga chilena.
Los planes de los "pinchas" empiezan por concederle un permiso de dos a tres meses para que busque refuerzos de calidad. Con ese propósito el "Conejo" saca billete para viajar a España. Es un mercado que conoce sobradamente.
Con buenos contactos en la península tras entrenar a diversos clubes (Coruña, Celta, Granada ....) su plan de viaje es pronto conocido en los medios futbolísticos españoles. Es tan solo cuestión de tiempo que llegue a oídos de la directiva españolista.
Cuando ello se produce, ruegan al "Conejo" que antes de iniciar sus gestiones acceda a pasarse por Barcelona. Quieren hablar con él. Conocer sus impresiones. Explicarle lo delicado de la situación. Scopelli se aviene. Siempre fue un caballero. Su llegada se produce el viernes 13 de enero y de manera inmediata tiene lugar una reunión de urgencia con la directiva blanquiazul.
Otra vez el "Conejo"
A primera hora de la tarde del sábado el club convoca una rueda de prensa en la que Pablo Porta, por aquel entonces directivo españolista, comunica a los asistentes el contenido de lo tratado y que en resumen significa que existe un acuerdo para que Scopelli se haga cargo del equipo de manera temporal en tanto dure el período de su permiso y mientras el club logre hacerse con los servicios de un nuevo técnico.
Aunque ya rumoreada, la singular noticia suscita numerosas preguntas de los periodistas allí reunidos. Scopelli deja bien claro que su compromiso puede llegar, a lo sumo, hasta finales de marzo. No obstante, tiene la intención de convencer a los dirigentes de Estudiantes para prolongar su estancia hasta el final de la Liga española que tiene fecha 30 de abril. Comoquiera que el torneo argentino comienza el 16 de ese mismo mes, ambas competiciones solo se solaparían en dos jornadas.
Al margen del contrastado prestigio de Scopelli, lo cierto es que en plena temporada, y con una situación alarmante, el RCD Espanyol le da el banquillo del primer equipo a un técnico con contrato en vigor con otro club y sin saber la duración exacta del compromiso. ¿Se atreverían a definir esta nueva modalidad de contratación?. ¿Pluriempleo en período de vacaciones? ¿Contrato temporal con petición de prórroga?. ¿Se imaginan la situación a la inversa?.
Para acabar de rizar el rizo Ernesto Pons ejercerá de preparador físico y ayudante de Scopelli. El "Conejo" lo conoce bien de la época en que ambos coincidieron en el Celta de Vigo y requiere sus servicios. A pesar de haber sido cesado días antes como técnico del primer equipo, Pons accede con el fin de no traicionar la confianza depositada por su amigo.
En medio de todo este embrollo el Sevilla visita Sarriá el día siguiente. Los andaluces en mitad de la tabla y sin agobios de clasificación. Los blanquiazules con el agua al cuello y con los mismos puntos que el colista.
Scopelli, sin tiempo para desarmar las maletas, lo contempla desde la grada. Ricardo Zamora ocupa el banquillo antes del traspaso de poderes. El partido empieza bien ya que nada más ponerse el balón en juego Carlos Torres pone el 1-0. Tras el descanso el gallego vuelve a repetir y Camps de penalty remata a los de Nervión poniendo el definitivo 3-0.
Manos a la obra
El martes día 17 de enero Scopelli es presentado a la plantilla y dirige su primer entrenamiento. Han pasado poco más de seis años desde aquel Diciembre de 1954 en que abandonara el club tras ser cesado. De aquella época tan solo continúan el incombustible Argilés y Bartolí.
Aunque técnicamente el equipo no ocupa puestos de peligro, ya que se halla clasificado en undécima posición, tiene los mismos puntos que los afectados e iguala los negativos del colista. La situación no es nada fácil. Y el calendario no admite distracciones. Para empezar viaje a Los Carmenes, donde espera un Granada aquejado de parecidos males...... y luego el Real Madrid, líder indiscutible, como visitante de Sarriá.
Así pues la visita a la ciudad de la Alhambra se presenta como trascendental. El destino quiere que Scopelli se enfrente al último club español que entrenó antes de partir a Sudamérica. Los blanquiazules forman con Visa; Argilés, Bartolí, Muñoz; Sastre, Recamán; Torres, Coll, "Indio", Aguirre y Camps. Afortunadamente se cumple el dicho de "A entrenador nuevo victoria segura". Un gol del "Muñeco" Coll en el primer minuto y otro de Recamán en la segunda parte aseguran la primera victoria del RCD Espanyol a domicilio en toda la campaña. Puro bálsamo antes de la invasión de las gorras blancas.
El 29 de enero el Real Madrid aparece por Sarriá. Es el líder incontestable y casi virtual campeón. Aventaja en 7 puntos al segundo clasificado (Atlético de Madrid) y en 10 al tercero (FC Barcelona). Los blancos, curiosamente, alinean el mismo equipo que conquistó la 5ª Copa de Europa en Glasgow con el único cambio de Casado por Zárraga ¡¡¡¡¡. Sobran las palabras.
A pesar de ello, apenas transcurridos diez minutos "Indio" pone por delante a los blanquiazules (1-0). Hay partido. La ventaja dura incluso hasta el descanso. Los pentacampeones de Europa deben emplearse a fondo y solo en la segunda parte con un penalty transformado por Puskas empatan la contienda. En la recta final Del Sol voltea el marcador y acaba con la resistencia perica. A pesar de la derrota, el equipo es otro.
Y lo deja claro al domingo siguiente en La Romareda arrancando un valioso empate (1-1) ante un Zaragoza en el que empiezan a sonar los nombres de Yarza, Reija, Marcelino y Lapetra. Jugadores que a no tardar marcarán toda una época.
De vuelta a Sarriá el visitante ahora es el RCD Mallorca. Los isleños se hallan enfangados en puestos de promoción con 16 puntos. El RCD Espanyol tiene tan solo 17. La victoria, que se antoja decisiva, se logra esta vez gracias a un tirazo de Recamán que bate a Ricardo Zamora júnior, ahora bajo los palos del equipo bermellón.
Rearmados en su moral los pericos preparan el viaje al Carlos Tartiere. El Oviedo que viene escalando posiciones en la tabla se halla tan solo dos puntos por debajo de los blanquiazules. Se trata pues de otra ocasión inmejorable para alejarse de los puestos de peligro.

Portada de Dicen (por entonces semanario) correspondiente al número 433 de 31 de marzo de 1961 en la que se observa a Alejandro Scopelli (con chándal blanquiazul) acompañado de Ribera durante un entrenamiento en Sarriá.
Pero el viaje al Principado de Asturias tiene un sabor diferente. Los dirigentes de Estudiantes de la Plata acaban de ponerse en contacto con Scopelli exigiéndole su inmediato regreso ya que la pretemporada en Argentina se halla a punto de empezar. Como en el cuento de Cenicienta las doce de la noche están a punto de sonar.
No obstante, el hechizo dura hasta la hora convenida y los blanquiazules consiguen una importantísima victoria ante el Real Oviedo (2-3). Al doblar la jornada 22ª el RCD Espanyol ha escalado hasta la octava posición con 21 puntos y tan solo acumula un único negativo.
A mitad de semana el "Conejo" Scopelli cruza otra vez el charco. Esta vez es para volver. No ha sido posible prolongar su estancia en España. Muy a pesar suyo no podrá sentarse en el banquillo de Sarriá en el derby del domingo Por pura coherencia también abandona el club Ernesto Pons. Cesado en su día, su permanencia solo se justificaba mientras el "Conejo" se sentara en el banquillo.
El balance de Scopelli es notable: Sobre 5 partidos jugados, 3 victorias, 1 empate y una única derrota ante el Real Madrid. Siete puntos conseguidos sobre diez posibles.
Jornada 18 22-1-61 Granada CF - RCD Espanyol 1-2
Jornada 19 29-1-61 RCD Espanyol - Real Madrid 1-2
Jornada 20 05-2-61 Real Zaragoza - RCD Espanyol 1-1
Jornada 21 12-2-61 RCD Espanyol - RCD Mallorca 1-0
Jornada 22 19-2-61 Real Oviedo - RCD Espanyol 2-3
Si se establece una comparativa de la clasificación que heredó Scopelli con la que deja, su positiva aportación no deja lugar a dudas.
Puesto | 15-1-1961 | Puntos | | 19-2-1961 | Puntos | Situación |
JORNADA 17 | | JORNADA 22 |
| | | | | | |
8º | Valencia CF | 16 -2 | | RCD ESPANYOL | 21 -1 | |
9º | Real Sociedad | 16 | | Sevilla CF | 21 -1 | |
10º | Real Betis | 15 -1 | | Real Betis | 21 -1 | |
11º | RCD ESPANYOL | 14 -4 | | Racing Santander | 19 -3 | |
12º | Real Valladolid | 14 -2 | | RCD Mallorca | 18 -6 | |
13º | Granada CF | 14 -4 | | Real Valladolid | 17 -5 | Promoción |
14º | RCD Mallorca | 14 -4 | | Real Oviedo | 17 -5 | Promoción |
15º | Real Oviedo | 13 -3 | | Elche CF | 15 -5 | DESCENSO |
16º | Elche CF | 12 -4 | | Granada CF | 14 -8 | DESCENSO |
Cuando marcha el "Conejo" restan 8 partidos para terminar la Liga. Sin duda su mano ha hecho amainar el temporal. No obstante, a estas alturas del campeonato el mercado no ofrece alternativas convincentes y Ricardo Zamora vuelve a dejar el sillón de la secretaría técnica para retornar al banquillo. Será hasta final de temporada. No hay otro remedio y el FC Barcelona es el próximo rival en Sarriá. Ocasión propicia para reafirmarse.
Sin embargo, casualidad o no, con la marcha de Scopelli vuelven los tiempos de zozobra al RCD Espanyol. Aquel famélico Barça que penaba por la Liga a 15 puntos del Real Madrid y a tan solo 4 del propio RCD Espanyol, vencería en Sarriá (1-2). Este y otros tropiezos echarían por la borda la buena labor del "Conejo" abocando al equipo a un final de infarto que fue salvado in extremis ante el Elche en Sarriá y el Athletic Club en San Mamés. Un desenlace lleno de sobresaltos, muy en consonancia con las improvisadas decisiones tomadas a lo largo de la temporada.
Y por cierto ¿Que fue de Scopelli?
Pues su aventura en Estudiantes no le fue nada bien. A finales de marzo abandonó el club no llegando ni a comenzar la temporada. Argumentaba que tenía la promesa de los dirigentes de convertirse en asesor de la selección argentina cara al Mundial Chile ‘62 además de dirigir al equipo. Como ello no se produjo, no se quedó. Tanto que no cobró dos meses de trabajo realizados. La directiva de los "pincharratas" arguyó que Estaudiantes solo era un club y que como tal no podía imponer decisiones a la AFA. Quizá si lo hubiese sabido antes .....
Por cierto nada se supo de aquellos fichajes que Scopelli vino a buscar a España para reforzar a Estudiantes.
Oriol Pagés (socio del RCD Espanyol)
Agradecimientos: A Don Patricio Nogueira por su inestimable y desinteresada colaboración en la confección de este artículo.