Hace breves fechas mis amigos Francesc Via y Xavi Boró me plantearon la posibilidad de hacer una columna a través de la cuál fuera enseñando piezas de mi colección a los amigos de Pericosonline, ya que iros invitando uno a uno personalmente a mi casa sería materialmente imposible, aunque ese fuera mi deseo. Así que desde esta ventana que me permiten utilizar esa será mi intención, la que de forma intermitente y gradual ir dando a conocer todas y cada una de aquellas fotos, insignias, pins, cromos, cuadros, carteles, banderines, etc, para poder compartirlas con todos vosotros. Lógicamente espero no defraudaros y que, unas más y otras menos, acaben siendo de vuestro agrado.
Y para comenzar quisiera enseñaros dos de los recuerdos más sentimentales que poseo, ya que uno perteneció a mi padre, su pañuelo) y otro fue el primer regalo que recuerdo que me hizo cuando yo apenas contaría unos 5 o 6 años de edad, para que por una parte aprendiera a utilizar los lápices de colores y por otra para que ya fuera introduciéndome en el sentimiento espanyolista.
El pañuelo, recuerdo que me dijo que lo compró en una tienda de ropa que existía en la calle Conde del Asalto de Barcelona, cerca de Las Ramblas, y que guardó en el cajón de la mesita de su habitación, de donde jamás lo sacó para usarlo y es justo oónde lo encontré, cuando él falleció. Lo guardo pues como oro en paño por la carga sentimental que me embarga cada vez que lo miro.
En cuanto a la cajita de colores, la famosa casa JOVI las emitió en los años 50 con imágenes de jugadores de diversos equipos de la Primera División, que fueron las mismas fotos que utilizó la Editorial Ruiz Romero para emitir su álbum de cromos de esa temporada. Y en concreto ésta del R.C.D. Espanyol estaba compuesta por 12 lápices que en su parte superior reflejaban la imagen de 12 de su primera plantilla correspondiente a la temporada 1952-53 y cuyo nombres eran los siguientes: Domingo, Argilés, Parra, Catá, Bolinches, Artigas, Arcas, Marcet, Mauri, Piquín, Cruellas y "Chico" Ramírez.
La inocencia de mi infancia hizo que sin preveer las consecuencias de mis actos y como todo niño que se precie, utilizara los lápices de colores en su totalidad gastándolos hasta el final y mordiendo, como debe de ser, su parte superior estropeándolos sin remedio. Así que al hacerme mayor una de mis metas cuando decidí después del fallecimiento de mi padre en 1987 dedicarme, siguiendo sus humildes pasos, al mundo del coleccionismo sobre el RCD Espanyol, fue recuperar esa cajita intentando encontrar otra igual en el mercado. Tarea que dio sus frutos hace apenas un año y que tardé la friolera de 20 años en conseguirla y que estaba en poder de un coleccionista de Reus (Tarragona). Mi alegría fue inmensa, ya que además su estado actual se puede catalogar como de muy bueno.
Así que con imágenes de éstas dos piezas inauguro este rinconcito que espero, tal como he dicho anteriormente, sea de vuestro agrado.