Cualquier tiempo pasado fue mejor
Echo la vista atrás y me topo con Rafael Marañón en mi memoria. De él es mi primer recuerdo como españolista. Debería ser por 1981, quizá en el 82. Yo tenía cinco años. No más. Mi padre me llevaba a Sarrià y yo, supongo, que me enteraba mas bien poco. Cuando acababa, el domingo por la tarde siempre, claro, mi padre me dejaba en casa y se marchaba al Paralelo a trabajar. Él era el gerente del Teatro Talía. Casualmente, cada domingo que el Espanyol había jugado en casa, antes de cenar, alguien llamaba a casa. Mi madre me decía. "És per tu". I yo contestaba entre emocionado y asustado. "¿Diga?", arrancaba yo. "Hola soy Rafa Marañón. ¿Qué tal Enrique? ¿Cómo has visto el partido? Suerte que hemos ganado, eh...", me contestas esa hermosa voz de señor. Y yo departía sobre el fútbol y el Espanyol durante un par de minutos hasta que nos despedíamos hasta la siguiente ocasión. Era Marañón... que me llamaba a casa un par de horas después de que yo le viera jugar con la camiseta del Espanyol.
Marañón dejó de llamar, claro, y yo debí perdonárselo. Eso ya no lo recuerdo. Pasaron los años, décadas, me hice periodista y un día llamé a casa para decir que, por primera vez, y para el AS, había entrevistado a Rafa Marañón, aquel ídolo que llamaba a casa los domingos por la tarde. Mi padre, extrañado, no podía pensar cómo había podido tener a un hijo tan crédulo: "No era Rafa el que llamaba... Era Avelino. Yo le dije que lo hiciera porque te haría ilusión. Pero acabó siendo una costumbre porque te emperraste en que Marañón te tenía que llamar para comentar cada partido de Sarrià". Avelino era el fiel secretario de mi padre en el Talía, asturiano él, sediento de fútbol hasta el fin.
Son días tristes. No hay fútbol y las malas noticias se suceden alrededor del Espanyol. Marañón viene a mi memoria, su amigo Molinos se marcha de una forma que no acabo de comprender por mucho que la oferta emocional y pecuniaria sea, el fútbol base ha pasado de ser un pilar a tener cimientos de barro y ya nadie llama a casa. En aquellos años mozos poco importaba el resultado. No recuerdo ningún drama. Importaba ser del Espanyol, vivir el partido de los domingos con pasión, como si fuera el último. Ahora me da la sensación de que el fútbol está de más, que el negocio lo ha consumido todo y que el que se ilusione con unos colores es, precisamente, un iluso.


| Mostra tots els comentaris |
| Mostra tots els comentaris | |




Agenda d'activitats i comunicats
V SORTIDA ANUAL DELS PERICOS DE MONTMELÓ. CELEBRACIÓ DEL CAMPIONAT DEL CADET DE LA GPE MANIGUA. 38è ANIVERSARI PENYA DE MOLLET. II CAMPIONAT DE PADEL ALIANÇA PERICA...
| 1
Javi Navarro
A THIEVY NOMÉS LI FALTA EL GOL. AMAT, TITULAR EN LA GOLEJADA DEL VALÈNCIA. LUNA I ALBÍN, SENSE CAP PROTAGONISME.
| 0
| 14