Acaba este 2008 como uno de los peores años de la historia de nuestro club con unas cifras desesperantes: 24 derrotas, 7 empates y sólo 7 victorias. Y con la llegada del nuevo año debemos empezar a analizar el por qué de esta situación dramática que vamos a vivir una vez más.
No podemos seguir transitando por una cornisa mojada, caminando por el alambre y sin red. Jugando al poker como aficionados contra experimentados profesionales atrincherados en fichas multicolor.
Nos seguimos equivocando si planteamos la gestión del club pensando que estamos en un escalón superior que no nos corresponde porque nos dejamos cegar por una ilusión y unas perspectivas que no podemos alcanzar. Por ahora no.
Para empezar, el entrenador al que se decidió dar el mando deportivo, inició la temporada con una filosofía de juego del equipo equivocada para el potencial de la plantilla que heredó, queriendo que llevaran la iniciativa y el ritmo de los partidos sin tener jugadores capacitados para ello. De este error todavía malvivimos.
Porque, por ejemplo, las dos copas del Rey logradas estos últimos años se consiguieron con un juego más especulativo que espectacular, más de contraataque que de ataque, y ahora que hay que rectificar, y con el agua al cuello, optamos por esta fórmula más adecuada a los recursos que tenemos y con un entrenador de este perfil.
Si seguimos un escalafón superior en la jerarquía del área deportiva nos encontramos con una situación similar. Se contrató un director deportivo de un equipo de primer nivel europeo como es el Liverpool, con una mentalidad diferente a lo que se ha encontrado aquí. Un profesional del fútbol que, por ejemplo, pudo permitirse el fichar a Fernando Torres por más de 30 millones de euros y formar un equipo campeón con la holgura de poder escoger al antojo de la demanda. Y aquí se encuentra que debe de fichar al tercero o cuarto de una lista de posibles candidatos, y que seguro que no dan el nivel exigido, o apostar por jóvenes promesas sacadas de las catacumbas subterráneas de un mercado futbolístico más que excavado, con el riesgo del melón: que no sabemos si saldrá bueno hasta que no lo probemos.
La prueba está que el fichaje más caro de los últimos años, y que hemos llevado a cabo esta temporada por más de 5 millones de euros, ha dado como resultado que a las primeras de cambio se ha convertido en el mejor central de la liga española: Nico Pareja.
El 2009 debe ser un año histórico con la inauguración del nuevo campo, y la transición hacia él será muy dura hasta que llegue el momento, y ni se nos pasa por la cabeza que tengamos que inaugurarlo en una categoría que no se merece ni la entidad ni el propio recinto. Porque desgraciadamente, de ser así, se puede llegar a convertir en el campo más caro del mundo.