Como supongo habréis adivinado ya, me estoy refiriendo a esa Copa Catalunya que tan contundente como escatológicamente conceptúa mi vecino columnista Oscar Juliá; es el único calificativo que se merece y a tenor de su ya larga trayectoria, tan cargada de deferencias para unos como de agravios para otros, edición tras edición y siempre bendecidos y amparados por esta ínclita Federación Catalana de Fútbol que de años venimos soportando.
Y que conste, que desde el primer momento en que fue creada y a la vista de cómo se había proyectado su desarrollo, con clasificación directa a semifinales de pericos y culés, me permitía adivinar como experimentado catador deportivo, que aquella rimbombante "Catalonia Cup" como se la bautizó inicialmente, estaba condenada más pronto o más tarde al fracaso. Y con las sucesivas sorpresas/fracasos que a lo largo de estos años han venido teniendo culés y pericos, que no hace falta enumerar, quedaba demostrado que jugar estas semifinales y finales para las "vacas sagradas" de nuestros dos grandes, significaban un auténtico castigo o casi menosprecio, y así se han venido produciendo esas mentadas sorpresas. Pero es que por encima de estos casos de escaso profesionalismo, quedaba el hecho de que desde la Federación Catalana, se situaba a nuestros clubs modestos, como simples comparsas/cobayas de relleno, para esa prevista Gran Final, que tan repetidamente no lo ha sido, al haber quedado eliminado el "club soñado" por la FCF y la "Nostra", como ahora se está viviendo.
Dejemos que Barça y Espanyol jueguen sus ya de por sí supercargados calendarios competicionales, especialmente los culés, con posibilidad de ganar los másimportantes títulos nacionales y europeos, y dejemos que la restante y más modesta Catalunya futbolística disfrute y les posibilite, en igualdad de condiciones, poder optar llevar a sus vitrinas esta Copa Catalana. Eso sería lo justo y deportivo, pero... quizá sería bueno recordar (aquí recurro a mi MEMORIA HISTÓRICA) que esta seudocompetición, junto a la SUPERCOPA y la ya difunta COPA DE LA LIGA, nació apenas llegado a la presidencia culé José Luís Nuñez y la buena predisposición que siempre encontró en los presidentes de la Española y Catalana para crear nuevas competiciones que permitieran ganar los primeros títulos de la era nuñista... aunque no siempre sucedería así.
No voy a rememorar la larga serie de vejaciones que el Espanyol ha venido sufriendo año tras año, con decisiones arbitrales tan esquizofrénicas como perversas, incluidas actuaciones de los "Mosos d´Esquadra" en Tarragona, porque están en la mente de todo perico que se precie. Pero sí que quiero hacer hincapié en lo visto y oido, antes, durante y después de las recientes semifinales de Sant Carles de la Rápita porque raya en lo demencial, y no voy a referirme con el proceder de los culés con su mucho de desprecio hacia el Ayuntamiento rapitense que tantos Euros derrochó para poder albergar estos partidos, porque ya tuvieron de soportar el chaparrón que aquella afición les dedicó. Pero sí que quiero colocarle mis particulares "banderillas de fuego" a ese impresentable presidente de la FCF, ese tal Campoy, que no tan sólo se atrevió a criticar con mucha suavidad a "su" Barcelona, cuando hace cinco años, su predecesor en el cargo, y cuando Clemente se atrevió a presentar una alineación similar aunque de mayor calidad que la que presentó Guardiola, calificó a nuestro Club como antideportivo, anticatalán y otras lindezas. Pero su alevosía llegó al cenit cuando se atrevió a avanzar que para el futuro "Esta Copa Catalana iba a ser programada según el patrón que gustara a toda Catalunya" que se supone quiere decir que se jugará en campos de hierba y con escaso kilometraje a recorrer como el Barça desea, lo que me hace suponer que como el Espanyol ya tendrá su nueva sede en Cornellá/Prat, la dichosa "Catalonia Cup" se jugará siempre en Montjuïc... ese escenario que estamos soñando en olvidarnos de él "in sécula seculorum" Amén.
Y acabo. Por favor, señor Sánchez Llibre. Olvidémosnos de esta "mal parida" -no en un sentido de insulto sino en su exacto sentido creativo- Copa Catalunya de una vez para siempre. Nos evitará que los pericos nos cabreemos y tengamos que recurrir a insultos o palabras soeces que mi educación no me lo permite.