Tenemos Equipo, por fin.
Al fin tenemos equipo, un equipito, sobre el papel, muy apañado. Ha sido una última semana movida, tensa, dura, con un desenlace que ni los más optimistas se atrevían a pronosticar: Ha regresado la ilusión. Desde luego, estos días, han convertido la frase de Dani "En aixó del Futbol, el que avui és blanc, demá pot ser negre" en una afirmación demasiado prudente. Con el mercado de fichajes abierto, solo hacen falta unas horas, o unos minutos, para mudar decisiones y sentimientos del blanco al negro, pasando por el color que a uno le apetezca. He de reconocer que soy un adicto a la última jornada del mercatto. Me paso el día enganchado a la red a la espera de noticias y sucesos, como si siguiera el más intrigante de los culebrones. Este año sin duda la palma de oro se la lleva el representante de Milito y el salto de valla con lanzamiento de contrato por la ventana. El COI debería de estudiar su posible inclusión en el programa olímpico.
Quizá uno de los rasgos más característicos de la afición perica es esa fijación con los laterales. Son los primeros en ser silbados, la posición que primero se reclama para fichar y, también, a poco que funcionen los que roban el corazoncito del aficionado. No es de extrañar, pues, que la primera nota de tranquilidad la pusiera el sobrio y efectivo rendimiento de Beranger, un profesional, y que la guinda -después de dos incorporaciones tranquilizadoras- para rearmar la ilusión haya sido el fichaje de un lateral con cierto pedigrí.
No me gustaría entrar en un debate acerca de si hay que estar más o menos ilusionado, solo reflejo el tono y motivos de los comentarios de esta página, donde se ha producido una catarsis total, propia, eso sí, del mundo del fútbol. Cada uno sabrá. Yo, por mi parte, con Zaba y Riera estaba ilusionado, sin ellos también, y con la últimas incorporaciones pues sigo ilusionado, un poquito más, de acuerdo. No sé empezar la temporada de otra manera -ya habrá tiempo para que la liga ponga a cada uno en su lugar- pero de momento prefiero soñar y aplicar la filosofía Clementina (la del entrenador, no la del cítrico) de que los mejores son los míos ¿Por qué? Porque son los míos. Además -y este es otro debate también- insultar o despreciar (que no es lo mismo que criticar) como un francotirador enloquecido, sin argumento alguno, disparando a todo lo que se mueve ya sea el enemigo o un perro que pasaba por allí, no sirve de alivio, ya que sigues igual de cabreado, lo que no es bueno para la salud.
Respecto a las incorporaciones, pues casi todo son buenas vibraciones. Los más jóvenes, Callejón y Cristian, son dos apuestas de futuro interesantes. El portero porque se ve madera para ser moldeada y mejorada por las sabias manos de Tomy. El delantero porque presenta la credencial de esa fabrica de buenos delanteros que es la cantera merengue (Negredo, Soldado, Mista... Luís Garcia, Eto. Ya, también Aganzo, pero el porcentaje es bueno). Se debe de guardar un poco de paciencia, una paciencia que por cierto también se merecen Torrejón, Sergio, Chica o Ángel, porque siguen siendo jugadores jóvenes que deben de aprender (también se lo deben ganar, por supuesto). Sé que el fútbol no admite más que el presente pero no nos podemos llenar la boca de cantera y luego soltar palos sin miramientos contra un central de 20 años. Se alaba a Beranger, que ha debutado en primera con 26 tacos, y se vilipendia a Chica sin rubor. Es verdad que a Chica le falta -en categorías inferiores con su entrega y físico se sobraba- pero en primera debe sumar oficio, criterio y puterio -lo que ha ido aprendiendo Beranger hasta llegar aquí-. Claro que hay jugadores de 18 años con una madurez y unas cualidades fuera de lo común, pero la mayoría no. Quizá Sielva sea uno, pero Moisés debutó con 24 años en el Espanyol y hoy es un jugador fundamental.
El resto de fichajes, pues Beranger muestra las cualidades que sabíamos los que lo habíamos visto jugar en el Numancia. Román es un refuerzo con todas las letras y en mayúsculas, un mediocampista con toque, físico e inteligencia táctica, un tipo de jugador que no teníamos y ahora sí. Respecto a Nico se sigue discutiendo la idoneidad de ficharlo a él y no recuperar a Carlos García. No hay color. Primero porque uno es zurdo -ya era hora de un central zurdo- y luego porque Carlos jamás superará el listón de Jarque, y Jarque y el Espanyol necesitan un jugador que pueda subir ese listón. Al menos con Nico tenemos esa posibilidad. A ver si lo consigue. Además, los centrales de la casa tienen un punto "tovet", y hace falta algo de mala leche porteña, en este sentido también era algo que nos faltaba. De Finnan y Nene, los substitutos, poco que decir, su currículo es el que es. Del primero habrá que esperar a ver con la disposición que viene (no será la primera vez que nos comemos un veterano que viene a retirarse placidamente). Aunque es un red y yo confío. De Nene pues con la presentación se basta: 8 goles en el Celta, 9 en el Alavés, en temporadas de descenso lo que incrementa el mérito, 5 en el Mónaco donde apenas jugó: Es un pedazo de jugador y, para los que reclamaban gol, este es un jugador con gol, más que muchos delanteros centro.
En fin, un equipo muy apañado para ilusionar -para mí mejor que el del año pasado-, pero sin dejar de tener los pies en el suelo. Queda trabajo, y mucho. Ya lo vimos contra el Valladolid (y aquí cualquiera te arma un lío) pero al menos ahora disponemos de un poco de tranquilidad.