Comprendiendo que mi último artículo en POL, pretendiendo aconsejar a nuestro presidente en sentar jurisprudencia disciplinaria respecto a Riera, está quedando ya fuera de gálibo, a tenor de las últimas noticias que nos llegan desde las páginas de los cuatro rotativos deportivos que en mayor o menor escala nos dedican su atención en esta época de carestía de temas importantes, en el sentido de rebajar su cláusula para podérnoslo sacar de encima, me ha movido a fijar mi atención en la actual EUROCOPA DE NACIONES que se disputa en Austria-Suiza, mayormente cuando de refilón debo también referirme al mallorquín Riera de nuestros malos sueños, en uno de los dos apartados.
LUIS ARAGONÉS DEBE TENER MEMORIA Y SER AGRADECIDO
Sinceramente creo, y porque así lo pienso, así lo expongo en esta ágora perica, es que si nuestro controvertido seleccionador nacional, Luís Aragonés, ha demostrado hasta la saciedad tener buena memoria en la vertiente de resentimientos para con dos grandes jugadores y por haber tenido con ambos alguna palabra de más (Raúl y Guti) así como con algúnos periodistas que osaron criticarlo en sus horas más bajas, en estos momentos de euforia y cuando mayor optimismo despierta nuestra Selección de cara a ese soñado título continental, debe también tener memoria y ser agradecido para quienes hicieron posible estar actualmente disfrutando de tan bonitos momentos en que se puede permitir sacar pecho y echar bravatas.
Debe recordar aquella dificilísima coyuntura que vivió en vísperas de rendir visita a Dinamarca, y que por tener lesionados a Torres y Villa, se vio obligado a recurrir a un club, al que sólo recurría para citas amistosas y a las que los clubs poderosos que no hace falta mentar, prefieren ser obviados. Y éste siempre olvidado club, nuestro Espanyol, con su triple aportación, Tamudo, Riera y Luis García, de forma especial el primero de ellos, con su magistral gol de cabeza rompiendo la muralla danesa, asegurado poco más tarde con otra genialidad de Riera, salvaban la cabeza de nuestro Seleccionador. Mis temores, en aquellos momentos, eran los que al llegar la hora de hacer la definitiva lista para la gran cita austro-helvética, el señor Aragonés, ya disponibles sus dos "predilectos" Torres y Villa, siguiera acordándose de alguno de nuestros "tres mosqueteros" pericos. La lesión de Tamudo, principalmente, y la catastrófica segunda vuelta perica, con la baja forma de Riera y la irregularidad de Luis García, le facilitó tener que olvidarse de todos ellos, lo que nos impide poderle catalogar como desagradecido.
Ahora bien, pero nada nos impide recordarle, o quizá mejor aconsejarle, de que si llegara el momento de campeonar y repartirse el exuberante botín de esas, hoy por hoy, aún hipotéticas primas, debería empezar ya, ahora, a conversar y reflexionar con sus jugadores, sobre la conveniencia de hacer más amplio reparto para con todos los que supieron ganar el ansiado pasaporte europeo en Dinamarca y que hoy no están en el equipo; porque fueron ellos precisamente los que supieron ganar la más decisiva cita, tras los anteriores fracasos de quienes mayoritariamente sí que hoy están compitiendo para alcanzar un premio para el que no habían sabido ganarse antes el derecho a optar por el. Y termino recordándole, don Luis Aragonés, que nuestro siempre rico refranero lo dice bien claro: que es de bien nacidos, ser agradecidos...
EUROCOPA SIN SENSIBILIDAD Y ESPÍRITU
Sí, empiezo por reconocer, que quizá soy excesivamente sentimental en el aspecto del patriotismo deportivo, pero a mí me llenaban más las competiciones internacionales, Eurocopas, Mundiales o JJ.OO. de mi juventud, en donde todas las selecciones nacionales estaban integradas absolutamente por jugadores autóctonos, que no como sucede ahora, en donde las competiciones de Selecciones Nacionales, son casi una repetición de las competiciones Europeas o Intercontinentales entre clubs, en donde entre jugadores "comunitarios", "asimilados" y "extranjeros", sólo sirven para crear falsas imágenes del auténtico poderío de algunos paises. Recuerdo con imperecedera satisfacción, aquel primer y aún único éxito de nuestra Selección Nacional en 1964 al ganar a la URSS por 2-1 en la final de la II Eurocopa con una formación totalmente autóctona, mientras que de poco nos servirían habernos "beneficiado" anteriormente con la incorporación de aquellos auténticos monstruos que fueron los Di Stéfano, Puskas, Rial, Eulogio Martínez y que de haber ganado algo importante, seguro que se nos hubiera servido para aguar nuestro vino. Otro ejemplo importante, mientras el fútbol inglés acaba de copar tres de las cuatro primeras plazas de la Champions y asegurándose el título, su Selección Nacional no ha podido acceder a la Eurocopa, que es donde se refleja el auténtico prestigio nacional. ¿No invita a reflexionar este dato?
Y por ceñirme a lo que estamos viviendo, en la jornada inaugural casi sentí vergüenza ajena viendo como en el Portugal-Turquía se repartía un bonito cupo de "brasileños"incluido un entrenador, que, por dinero, habían renunciado al orgullo de poder vestir la "canarinha". Y peor sensación sentí al comprobar que el triunfo de Alemania sobre Polonia, llegaba sentenciado por los dos goles de un polaco nacionalizado alemán, que muy digno él renunció a festejarlos. O también viendo como el primer gol del Suiza-Turquía, lo marcaban en jugada dos turcos que vestían los colores de Suiza. Son sólo unos pocos ejemplos de lo que estamos presenciando actualmente. Y termino, cuando en cualquier competición internacional de naciones se adultera el auténtico espíritu y orgullo nacionalista, se pierde lo mejor del espíritu deportivo que antes avalaba estas competencias. Una verdadera pena.