Resulta premonitorio que uno de los últimos títulos del mundialmente famoso personaje de Hergé refleje la coincidencia de la situación del nuevo entrenador españolista.
A partir de la próxima temporada Bartolomé Marquez deberá sumergirse en el vestuario de los llamados "tres tiburones", y no parece que vaya a ser una pesca fácil de faenar por los prejuicios que la elección ha generado. Pero como mínimo deberíamos de concederle a nuestro nuevo entrenador el beneficio de la duda. La presunción de inocencia.
Para empezar le avala la ilusión de un perico de corazón que ha mamado el club desde los 20 años y cuya meta como tal colma todas sus aspiraciones. La honestidad de un hombre de la casa contra cualquier entrenador foráneo con representantes mercenarios que blindan contratos con cláusulas proteccionistas para cubrirse las espaldas y con indemnizaciones desproporcionadas en caso de despido.
Le avala también el conocimiento de la política deportiva, de los jugadores y de la cantera, con lo que hemos ganado varios meses de acoplamiento y distracción. La idiosincrasia de este club y sus aficionados resulta difícil de explicar para cualquier persona ajena a nuestro polémico entorno.
Y le avala el hecho de haber presenciado desde el banquillo las vivencias más emotivas y extremas de nuestra más reciente historia. Desde una copa del Rey y una nueva final de la UEFA, hasta el agónico último minuto contra la R.Sociedad o la segunda vuelta más desastrosa de los últimos años. Y eso imprime carácter.
En esta nueva aventura de Tintín sólo quedará por ver quién ejercerá del malvado "Rastapopoulos" en el caso de que la cosa no acabe bien. Porque en un hipotético y no deseado fracaso todas las miradas recaerán en la decisión de la secretaría técnica y en quien les han aceptado la arriesgada propuesta. El mejor escudo para los altos mandos hubiera sido el traer un técnico de postín con renombre y con carácter, para ser el punto de mira de las críticas y la diana donde disparar la ira de los susceptibles socios.
Esperemos que, como en todos los cuentos del conocido personaje, se pueda librar con éxito esta nueva batalla y la historia tenga un final feliz. Pero para ello deberá contar con la siempre inestimable ayuda de nuestro propio "Capitán Haddock".