Como cualquier perico que toque de pies en el suelo, la temporada ha quedado, o poco menos y salvo improbable milagro, prácticamente sentenciada y con muy diverso regusto para toda la familia perica y según sus particulares dosis de mayor o menor conformismo, o de mayor o menor dosis de cabreo (con perdón). Uno, o sea yo, hace ya algunos días que sigo mejor pensando en nuestro inmediato futuro con ese tan esperado cambio de residencia en el que tan ilusionadamente esperamos llegue el gran día, pero que de forma tan brusca como inesperada desde hace tan sólo tres meses, se nos ha transformado en gran preocupación. Dicho con total crudeza y hasta un punto de crueldad. Que ya nadie cree posible llegar a esa gran fecha inaugural de Cornellá-El Prat con un auténtico Español/Espanyol de "Champions", en un doble sentido, como era el estar clasificados para la misma, como por poseer un equipo/plantilla con todas las garantías posible en hacer algo realmente importando en semejante sueño. Pero no, de aquel nuestro "Sueño de una noche de Verano" se nos ha despertado cruelmente y sin apenas haber llegado los primeros calores.

Y como sea que al mismo tiempo se han ido produciendo una serie de "detalles" tan poco edificantes como a la vez intranquilizantes para ese inmediato futuro blanquiazul, uno, o sea yo, repito, sigo pensando que quizá sea llegada la hora en que los cerebros bienpensantes de nuestro Consejo, sopesen y decidan de una vez por todas, cual es el verdadero Norte de la entidad, siempre de acuerdo o en consonancia con sus disponibilidades económicas que, actual y desgraciadamente, son limitadísimas.
Me obligó a hacerme estas consideraciones, la doble transmisión televisada del último fin de semana, en donde tras nuestro cómodo e insulso "derby" ante los otros, del que sólo obtuvimos la íntima satisfacción de hacerles olvidar definitivamente su sueño campeonil en esta devaluada Liga de las Estrellas, a la vez que mantenernos imbatidos desde hace dos años ante quien aspiraba a ganar todos los títulos habidos y por haber, lo que todo y ser importante para nuestra realidad, no me hace olvidar ni perdonar lo sucedido en el último trimestre. Se cerraba este ciclo televisivo, con la brillante victoria del Athletic Bilbao (5-1) sobre el aún caliente Campeón de Copa, un Valencia que desde que cayó en manos de esta especie de "Trio Calaveras" en versión técnica exculé, sigue en la UVI liguera.
Porque la verdad, amigos, el ejemplo que nos ofrece el Athletic, con ese prometedor conjunto de "cachorros" en torno a tres o cuatro ya veteranos "leones" y que tras un par de temporadas pasándolas canutas, bordeando el descenso, hoy los vemos ir subiendo como la espuma hasta el punto de poder hasta luchar en las jornadas finales de esta Liga en colarse en Europa para el venidero ejercicio. Una progresión quizá lenta pero efectiva y como bien pudo experimentar el Valencia, lograda en base a una premisa vital para entidades de esta tan especial idiosincrasia o credo futbolístico como tiene a gala el Athletic, su inagotable y siempre ubérrima CANTERA, como es tener la necesaria paciencia su masa social para que sus "cachorros" alcancen la madurez para ser temidos como "leones". Y no olvidemos que no estoy hablando de un club cualquiera, me estoy refiriendo a un auténtico histórico, a uno de los tres grandes que no han experimentado el drama de un descenso a Segunda, pero que nunca se consideró inferior respecto a los otros dos grandes, Madrid y Barça, por el mero hecho de no querer/poder seguir su desenfrenada carrera de multimillonarios fichajes, y sí seguir siendo fieles a su muy admirable Credo, aunque en el fondo, lógicamente sí que deben añorar otras épocas, en donde el futbol/deporte prevalecía por encima de cualquier otra motivación; épocas que desgraciadamente ya son sólo historia ante esta actual realidad presente, en donde el fútbol macroprofesionalizado eclipsa todos los demás conceptos y virtudes deportivas. Lo verdaderamente encomiable es saber cual es tu real dimensión social/económica, y no dejarte arrastrar por las locuras de otras entidades (alguna de las cuales, afortunadamente las menos, se autoconsideran ser más que un club deportivo y así gozar de determinados apoyos y prebendas económicas de clara procedencia político/social), que por querer estirar más el brazo que la manga, terminan.... viendo dinamitar su patrimonio arquitectónico y que no creo necesario recordarlo en nuestra familia perica.
He querido poner como ejemplo a este siempre admirado Athletic bilbaíno, porque parecería lógico y comprensible de que por ser componente del "trío virginal" de la Liga, se dejara arrastrar por la "borrachera" de culés y merengues aún y a pesar de endeudarse hasta hacer peligrar su futuro. Pero no, el Athletic sigue en la brecha, sin poder campeonar como antaño, pero sigue siendo admirado por su saber estar. Un estilo que muy bien pudo ser imitado por nuestro Español/Espanyol, aunque ya con menos méritos al haber perdido el preciado "virgo" en Valladolid y en otras tres ocasiones más. Y en todas ellas, habiéndonos abocado al descenso varios costosos fichajes, de mucho renombre, pero algunos ya maduritos y de allende los mares, pero...
Debemos concienciarnos de cual es nuestra realidad presente. De cual es nuestro actual patrimonio urbanístico, o mejor, de cual será cuando se haya liquidado el dichoso Crédito Sindicado que nos atenaza y oprime, pero que es vital cumplir de forma primordial antes de soñar en futuros sueños de grandeza. Y de cuales son nuestros reales presupuestos anuales para fichajes; he dicho reales, no los realizados de forma personal por uno o varios consejeros, financiándolos en su totalidad o con participación de unas complejas entidades de forma porcentual, que terminen por dejar a la masa social, entre boquiabiertos e indignados al conocer cuales son los condicionantes reales de dichos fichajes, como por ejemplo, y como se acaba de aclarar, cual puede ser el tristísimo beneficio que dejará a las arcas del Club, el más que probable traspaso de nuestro admirado Pablo Zabaleta, el que mejor cotización tenía de cuantos se pretenden traspasar, según la cláusula que siempre se había dicho que percibiría el Club. Lo que me hace temer, que cuando llegue otra oferta en firme por alguno de los que se han puesto en el escaparate, podría repetirse nueva sorpresa como la anterior. ¿Ando desencaminado? Y tampoco me vale la solución que aporta un polista, de que para que el Club sólo perciba dos míseros milloncejos por Zabaleta, mejor es retenerlo hasta que cumpla su contrato y se vaya libre, porque con esos dos milloncejos, duda que se pueda fichar a ningún jugador de garantías. Y digo que no me vale esta lógica solución, porque mi ya larga experiencia, me demuestra que ningún jugador acepta ser retenido y que se le impida progresar y mejorar económicamente su futuro.
Y quiero mostrar mi nuevo desengaño sobre el también fracasado fichaje del argentino Cvitanich. Llueve ya sobre mojado. Todos los fichajes que tan repetida como alegremente se airean en la prensa, terminan igual como éste, tras haberles hecho el juego a esos impresentables agentes/representantes y así encarecer la mercancía.¿Hace falta que exponga todos los muchos casos que hemos tenido que digerir en los últimos tiempos? Mis amigos polistas tienen buena memoria y así me ahorran cualquier olvido y subsiguiente enmienda de nuestros avispados lectores. Y para no ser más cruel, tampoco quiero referirme a esa larga serie de fichajes por la actual dirección técnica, unos libres de traspaso, otros a precio de ganga, o cedidos a precios no tan de ganga. Creo que ha llegado el momento de cambiarnos el chip de cara a esa nueva y trascendental etapa en nuestra centenaria Historia que llega a pasos agigantados, máxime cuando estamos sacando pecho por esos repetidos y merecidos elogios de que poseemos una de las mejores canteras formativas y de base del fútbol español. Ahí debe estar nuestro futuro, pero anteponiendo un principio básico: CONVICCION Y PACIENCIA, como la ha tenido el Athletic en este último lustro, aún y a pesar de haber tenido que sufrir una larga crisis de directiva similar a la que tuvimos de sufrir nosotros en Sarriá.
Mi viejo sueño, como enamorado de un club de tan "especiales" raíces como el nuestro, sería el que estuviera integrado mayoritariamente por jugadores españoles, y a poder ser, mejor catalanes, y convertirse así en club modelo y referente del auténtico fútbol español, haciendo honor a su nombre, y al que muchos jóvenes valores preferirían optar con mayores ilusiones para su futuro, que no el integrarse en esas "legiones extranjeras" que cada día son mayoritarias en nuestro país, y en donde terminan siendo ninguneados. Y así nos va a nivel de Selección absoluta, que no en las otras inferiores. Por algo será, digo yo...
Por de pronto, acaba de anunciarse como hecho, que tanto la FEF como la LFP, han aprobado el proyecto de una gran Liga de equipos filiales presentada por Roberto Olabe a quien se le encomendó su estudio, y que tras enterarme del encargo, yo me atreví a presentar por libre, aquí, en POL, mi personal idea sobre esta importante competición, ¿lo recordáis? Coincidimos totalmente en el auténtico espiritu que anima su creación, como es el de salvaguardar la progresión técnica y físicamente de los jóvenes valores al no tener que competir con veteranos en el ocaso de sus carreras. Incluso en lo de que se dispute en grupos de aproximación geográfica, con sendas fases finales. Se han previsto hasta 42 equipos, con un máximo de 30 fichas, y con un mínimo de 20 seleccionables, lo que permitirá poder "importar" hasta 10 chavales de diversas nacionalidades. La edad mínima será de 16 años y la máxima de 21, aunque se permitirá un cupo de 8 jugadores sub 23.Y como dato complementario e interesante, podrán jugarla jugadores del titular que salgan de una larga lesión mínima de tres meses, para su mejor recuperación. El proyecto, es realmente atractivo. Es ahí donde los técnicos de nuestro Club deben centrar su trabajo, en crear nuestra propia "F&F" (Fábrica de Futuro). O así me lo parece...