Viernes, tres de la tarde. El sol baña tímidamente las calles de Buenos
Aires. El silencio más absoluto reina sobre toda la ciudad. Nadie es
ajeno a lo que acaba de suceder. La ‘batalla de Berlín’ tiene vencedor.
Y no es Argentina. El país llora. Literalmente.
Pero retrocedamos en el tiempo. Volvamos a un Buenos Aires preparado (y
mucho) para alentar a su selección en el primer partido contra la
imprevisible Costa de Marfil. Hace meses que no hay televisores de
alquiler en la ciudad. La mayoría opta por el ‘triplete clásico’:
asado, Fernett y amigos. Es sábado, hace sol, y no demasiado frío. De
cada esquina emergen vendedores de banderas, gorros, trompetas y demás
utilería de animación teñida con los colores celeste y blanco. No hay
demasiada gente por la calle, pero la que hay parece apurada por tener
delante ya un televisor. Todas las cadenas públicas estatales
retransmiten el partido. Todas las emisoras de radio lo comentan, Sin
excepciones. Es un país entero empujando. Y se nota. Victoria. El
fantasma de la eliminación en la fase previa empieza a hacer las
maletas para volar a otro país.
Los días que transcurren entre el sábado y el siguiente viernes rebosan
de análisis de barra de bar, alineaciones de sala de espera y esquemas
tácticos de patio de colegio… Cualquier conversación acaba derivando
hacia la selección argentina. Y en un gran porcentaje de ellas aparece
el nombre del Diego. El Mesías del callejón. El espíritu de todo un
país.
Llega el viernes. ‘Difícil partido’, se comenta. ‘El rival más temible
del grupo’, se presagia. Al ser viernes, las facilidades sabáticas
desaparecen. Se trabaja. Pero no todo el día. Todos paran para ver el
partido. Incluidos los colegios. Primaria, Secundaria, Universidades,
jardines de infantes…todos se sientan alrededor de un televisor con las
camisetas de la selección que se enfundaron nada mas levantarse. Las
tiendas cierran. Las oficinas descuelgan sus teléfonos. Las filmaciones
se paran (y ese tiempo SÍ es oro). Nada importa. Sólo que la pelotita
empiece a rodar. Y vaya si rueda. Rueda y se detiene hasta seis veces
al chocar contra la red de la portería serbia. Locura mezclada con el
alivio de saberse en octavos. Festejos en la ciudad. El Obelisco se ve
rodeado de una marea albiceleste de la que surgen miles de brazos
apuntando rítmicamente al cielo. Se canta por toda la ciudad. Estoy
seguro de que hasta se debe registrar en los sismógrafos.
Holanda. Partido trámite. O no. La gente arremolinada delante de los
escaparates de las tiendas de electrodomésticos quiere ganar. El equipo
quiere ganar. No puede. Se juega a medio gas pensando ya en el rival de
octavos. ¿México? Buen rival. Asequible...en apariencia. Viernes, y
laborable, otra vez. Empieza a rodar el balón, y la inicial euforia y
confianza se convierte en ojos y bocas abiertas tras el tempranero gol
de los ‘manitos’...suerte que la ‘bronca’ dura poquito. Crespo se
encarga de ir a México, agarrar la euforia y llevarla de vuelta a la
Argentina antes de que la cosa pase a mayores. No es un gol bonito,
pero sirve. El de Maxi sí es bonito. Y mucho. Lo malo es que tarda una
eternidad en llegar. Miles de manos, casi ya sin uñas, se cierran
convirtiéndose en puños que van en todas direcciones: unos apuntan al
cielo, otros, los mas comedidos, se quedan cerca de los bolsillos.
El objetivo de todos está cada vez mas cerca. Pero ahora hay que
superar a la selección anfitriona. No hay miedo, sí respeto. Por todos
los rincones se oye una frase utilizada una y mil veces en el
continente cuando las cosas no pintan demasiado bien: ‘sí, se puede’.
Llega la hora de la verdad. Si en los partidos anteriores quedó algun
despistado trabajando, ahora ya no hay excusa. Es el día. El pueblo
sabe que si sus gladiadores acaban con el león, irán directos a la
final. Es un combate feroz, con bajas en ambos bandos…pero al final
todos sabemos quien acaba hincando la rodilla sobre el césped.
Argentina llora. Pero con la cabeza bien alta. Las lágrimas no empañan
un campeonato digno de campeones. Hay muchas diferencias entre las
selecciones eliminadas. La principal, que distingue a los que sólo lo
intentan con los que de verdad querían esa copa se resume en otra
frase: ‘sí, se podía’.
Una pena va ser, com ho viuen és impressionant.
Des de fa uns quants anys que "hincho" per
l´Argentina, i el proxim mundial,aquests xavals
amb 4 anys més.. espero que sigui el seu.
ITALY Data: 04/07/2006 00:00
AHORA TENEMOS CAPACIDAD PARA ANALIZAR Y JUZGAR UN
ARTÍCULO...VENGA YA
mire Data: 04/07/2006 00:00
Yo apostaba por Argentina ganadora, me ha dado
más pena ver fuera a Argentina que a España, la
rabia y las ganas con que juegan no lo he visto
nunca en nuestra selección, un partido se
empieza ganando con la aptitud...
mire Data: 04/07/2006 00:00
Yo apostaba por Argentina ganadora, me ha dado
más pena ver fuera a Argentina que a España, la
rabia y las ganas con que juegan no lo he visto
nunca en nuestra selección, un partido se
empieza ganando con la aptitud...
mire Data: 04/07/2006 00:00
Yo apostaba por Argentina ganadora, me ha dado
más pena ver fuera a Argentina que a España, la
rabia y las ganas con que juegan no lo he visto
nunca en nuestra selección, un partido se
empieza ganando con la aptitud...
mofly Data: 04/07/2006 00:00
Para cuando un país así? Como bien dice Crysy yo
tb tengo envidia cochina joooooo en fin.... peor
hemos acabado nosotros. Saludos a tod@s!!!
Màgic Jordi Data: 04/07/2006 00:00
Gran escrit Leo. Celebro molt llegir-te, una
abraçada i molta sort en l´aventura argentina.
Fins aviat amic.
helsss Data: 04/07/2006 00:00
Jo apostava per Argentina, només em fotia q els
culés els hi molés pel Messi, q casi no va
jugar...Jo de futbol no en sé tant com
vosaltres, però el futbol d´Itàlia i d´Argentina
no em semblen iguals, només per la diferència de
gols, sense comptar q el grup d´Argentina feia
por. El caràcter sí, és clar, molt llatí, molt
descarat, marruller, si voleu. Però pensava q
això ho valoravem en jugadors com en Poche i ara
amb el Zabaleta, aquesta lluita costi el q
costi, la personalitat...
psikokilla Data: 04/07/2006 00:00
NO ME GUSTAN LAS SELECCIONES MARRULLERAS. Pero
prefiero jugar como Grecia y ganar la Eurocopa
que jugar como España y caer en octavos. Por
cierto, en el 90 quería que ganara Inglaterra
que jugó MUCHO mejor que Alemania (Beardsley,
Platt, Gascoine, Lineker, Admas, Pearce, Ince,
Barnes,...UN EQUIPASU y un espectáculo en el
campo y en las gradas)
dani Data: 04/07/2006 00:00
Entonces porque te gustan Italia y Argentina, si
son la marrulleria por excelencia??? Grecia ganó
jugando a un futbol poco vistoso, pero es que lo
que hizo Otto "el Rey" fue un milagro, con una
selección muy pero que muy mediocre, jugar un
futbol vistoso con esa selección es como si el
Sport nos pusiera una semana seguida en portada,
es decir, imposible.