El paraguayo sentado al lado de Arabí se llamaba OZORIO, con Z. Me acuerdo de él. Y que decir de Toni Arabí, un estupendo comodín que jugó de todo menos de portero. Todo profesionalidad y compromiso.
Efectivamente, se le recordará siempre con cariño. Buena gente ese ibicenco. Y muy profesional.
Lo recuerdo ya como lateral y como revulsivo desde el banquillo. No era un gran virtuoso ni excesivamente rápido en carrera, pero sabía cuales eran sus limitaciones y sus virtudes. A destacar sobre todo su habilididad para provocar penalties a favor cuando pisaba área contraria. Me gustaría saber qué ha sido de él.